La sorpresiva victoria de Lula da Silva en el balotaje brasileño no se quedó del otro lado de la frontera. El lunes, el derrumbe de los mercados de Brasil arrastró a los activos argentinos: el riesgo país que elabora J.P. Morgan trepó hasta los 765 puntos básicos, su nivel más alto del año, los bonos cayeron, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street sufrieron fuertes pérdidas y el dólar contado con liquidación cerró en $1.681, cada vez más cerca de la barrera de los $1.700. El dato que más preocupa a los analistas, sin embargo, es otro: la brecha cambiaria tocó su máximo anual.
En el segmento oficial el movimiento fue más moderado. El dólar minorista subió 10 pesos en el Banco Nación y terminó en $1.560, mientras que el mayorista avanzó lo mismo hasta los $1.540, su récord nominal. El Banco Central no intervino, aunque en el mercado aseguraron que el Tesoro salió a vender unos US$100 millones para aportar liquidez. El contado con liquidación, en cambio, avanzó 1,8%, y la diferencia con el oficial superó el 7,5%, cuando durante buena parte del año se había mantenido entre el 4,5% y el 5%.
La referencia fue lo que pasó en San Pablo. Allí el dólar llegó a superar los 5,51 reales durante la rueda y cerró en 5,37, un salto cercano al 8% en un solo día, mientras la bolsa llegó a frenar sus operaciones para contener la caída. La acción de Mercado Libre, que tiene en Brasil su principal mercado, llegó a desplomarse más de 10% y terminó con una baja de 7,8%. Galicia y Macro perdieron más de 10% en el arranque y recortaron hasta niveles del 6,5%, y el banco digital Nubank cerró con un retroceso del 17%.
Para los economistas, el golpe brasileño aceleró una tendencia que ya venía de antes. "La suba del riesgo país no es de hoy, lo de hoy está impulsado por lo que sucede en Brasil, pero lo cierto es que hace más de dos meses sube el riesgo país", explicó Christian Buteler. Gustavo Ber habló de un "cisne negro" y comparó lo ocurrido en Brasil con el "efecto PASO 2019" que vivió la Argentina. Nicolás Cappella, del Grupo IEB, resumió el clima: "El mercado se vuelve más cauto luego de la remontada de Lula".
La consecuencia más concreta recae sobre el programa financiero que presentó en julio el ministro de Economía, Luis Caputo, que prevé colocar US$6.000 millones en deuda en dólares en el mercado local este año y US$5.000 millones en 2027. Con un riesgo país en alza, cada emisión se vuelve más cara. "Pone al Gobierno más lejos de poder emitir deuda en dólares", advirtió Alejandro Giacoia, de EconViews, quien recordó que el Bonar 2029 ya fue retirado de las últimas licitaciones. "Está claro que no van a emitir más Bonar 2029 a estas tasas", coincidió Cappella.
¿Qué alternativas tiene el equipo económico? Según los analistas, el Gobierno planteó usar el swap con China para reemplazar los fondos que no consiga con deuda. La otra opción es que el Tesoro le compre más reservas al Banco Central, lo que a su vez obligaría a la autoridad monetaria a adquirir más dólares en el mercado. Ahí aparece el riesgo de la brecha: si el salto del contado con liquidación se consolida, el Central podría quedarse con poco margen para seguir acumulando reservas, pese al récord de exportaciones y al superávit comercial.
En las próximas ruedas el mercado seguirá con lupa la evolución de los activos brasileños, que ya mostraron una recuperación parcial sobre el cierre del lunes, y la reacción del Gobierno ante la presión cambiaria. Un rebote en Brasil podría descomprimir la situación local, pero los analistas coinciden en que el problema de fondo, la dificultad para volver a financiarse en los mercados, no se resuelve con un buen día. Para el bolsillo, la señal a mirar será si la suba de los dólares financieros empieza a trasladarse al oficial y a los precios.
Con información de Infobae y Clarín
Foto: Infobae


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