Una madrugada de tensión en el penal de Boulogne Sur Mer, en Mendoza, terminó con un final doblemente dramático. Dos internos del pabellón 16 tomaron como rehén al guardiacárcel Mauro Alejandro Zugasti, de 35 años, y lo retuvieron durante varias horas mientras exigían mejoras en el régimen de visitas y traslados a otras cárceles. El agente fue liberado pasadas las 8.30 de este martes, sin heridas, tras una negociación encabezada por la Fiscalía. Pero mientras se resolvía la crisis, su madre y su madrina murieron en un accidente en la ruta cuando viajaban hacia el penal para estar cerca de él.
La toma comenzó en plena madrugada dentro del complejo ubicado en la Sexta Sección de la capital mendocina. Los presos mantuvieron al guardia en el interior del pabellón y, según trascendió, llegaron a filmarlo con un teléfono celular, un video que se viralizó rápidamente en redes sociales y que expuso una vez más la circulación de celulares dentro de las cárceles. Uno de los internos involucrados fue identificado como Claudio Alexander González, condenado a 23 años de prisión, de los cuales ya cumplió 17, por su participación en el asalto a tres turistas canadienses en la bodega Domaine du Mont, en Coquimbito, Maipú, en 2009.
La negociación estuvo a cargo del fiscal Martín Lucero, con la presencia del juez Sebastián Sarmiento y personal del Servicio Penitenciario de Mendoza. Los reclamos de los internos apuntaban a las condiciones de detención, a las visitas y a ser trasladados al complejo Almafuerte, en Cacheuta; uno de ellos incluso pidió ser enviado a un penal cercano a su provincia de origen. Tras horas de diálogo, los presos depusieron su actitud y liberaron al agente sin que se registraran hechos de violencia.
"La situación está controlada. Los internos pedían mejoras y traslados a otros penales. Ya volvió todo a la normalidad", explicó el juez Sarmiento tras la liberación. El procurador penitenciario Luis Romero, por su parte, adelantó que los dos internos serán trasladados al penal de Almafuerte, donde quedarán alojados en un sector de máxima seguridad. Ambos cumplen condenas por delitos graves como abuso sexual, robo y homicidio, lo que aumentó la preocupación durante las horas en que el guardia estuvo en su poder.
La noticia más dura llegó casi en simultáneo. La madre del guardia, Ana Estrada, de 55 años, y su madrina, Alejandra Flores, de 52, viajaban desde el este provincial hacia la capital para acompañar a la familia cuando la camioneta Ford Ranger en la que iban, perteneciente al cuerpo de Preventores de la Municipalidad de La Paz, terminó estrellándose contra un árbol en la ruta nacional 7, a la altura del kilómetro 999, en San Martín. En el vehículo iban cuatro personas, y el tramo estaba afectado por la lluvia y la caída de granizo.
Los médicos del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) constataron en el lugar el fallecimiento de las dos mujeres, mientras que la ayudante fiscal Mirian Escudero quedó a cargo de las primeras actuaciones para determinar la mecánica del siniestro. La noticia conmocionó a los compañeros del agente y a toda la comunidad penitenciaria, que pasó en pocas horas del alivio por la liberación al dolor por una tragedia que nadie podía prever. El caso fue difundido inicialmente por Diario El Sol y se convirtió en uno de los temas más buscados del país.
Ahora la Justicia deberá avanzar en dos frentes. Por un lado, la investigación por la privación ilegítima de la libertad del guardia, que podría agravar la situación procesal de los internos, y la revisión de cómo ingresó el celular con el que se grabó el video. Por el otro, la causa por el accidente vial en la ruta 7. Mientras tanto, el episodio vuelve a poner en debate la situación de Boulogne Sur Mer, el penal más antiguo y emblemático de Mendoza, y las condiciones en las que trabajan los agentes penitenciarios.
Con información de Los Andes, Diario Uno y El Sol
Foto: Matías Pascualetti / Radio Nihuil (vía Diario Uno)


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