En medio del lanzamiento de su nuevo trabajo discográfico, Soledad Pastorutti conmovió a todos al revelar la dolorosa intimidad que atraviesa su familia en Arequito. La cantante popular presentó oficialmente su álbum “Vale la pena” y no pudo contener la emoción al hablar por primera vez con crudeza sobre la salud de su padre, Omar Pastorutti, el hombre clave que impulsó sus primeros pasos en la música popular y que hoy padece un avanzado deterioro cognitivo que le impide reconocer a sus seres queridos en la cotidianeidad.
La artista relató el estremecedor proceso de grabación de “Mi refugio”, la canción compuesta especialmente en su homenaje y que se convirtió en la pieza más íntima de su trayectoria. Frente al público, la intérprete confesó lo difícil que fue ponerle voz a la melodía sin quebrarse: “Cuando fui al estudio, apagamos las luces y me costó muchísimo; la grabé prácticamente frase por frase y decidí no volver a tocarla porque era el retrato exacto de ese dolor”.
Sin embargo, el instante más sobrecogedor ocurrió cuando le hizo escuchar la pieza terminada a su padre en su pueblo natal. Aunque la enfermedad le nubla la memoria inmediata, la música logró abrir una hendidura milagrosa: “No sé qué entendió exactamente, pero reconoció mi voz y empezó a llorar sin parar; fue un mimo al alma para un tipo soñador que tuvo una vida muy dura y que fue nuestro gran guía”, relató con la voz quebrada.
Acompañada incondicionalmente por su hermana Natalia Pastorutti y su esposo Jeremías Audoglio, La Sole se prepara para celebrar tres décadas de carrera en los escenarios mientras acompaña de cerca el tratamiento de su papá. La revelación generó una sentida muestra de cariño de colegas y admiradores de todo el país, que acompañan a la folclorista en el trance más sensible de su vida personal.


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