A menos de 24 horas del balotaje en Brasil, Javier Milei volvió a meterse de lleno en la campaña del país vecino. El Presidente llamó "ladrón y mentiroso" a Luiz Inácio Lula da Silva después de que el mandatario brasileño usara a la Argentina como ejemplo negativo en el último debate televisivo contra Flávio Bolsonaro. "Lula ladrón y mentiroso", escribió el libertario en su cuenta de X, en un mensaje que en pocas horas se convirtió en uno de los temas más comentados de las redes y que vuelve a tensar una relación bilateral que ya atraviesa su peor momento.
El origen del cruce fue una frase de Lula durante el debate emitido el viernes por la noche desde los estudios de TV Globo. En el segundo bloque, el presidente que busca un nuevo mandato quiso pegar a su rival con el modelo libertario y le preguntó si pensaba traer también la motosierra. "En la Argentina la pobreza llegó al 40%, el pueblo come carne de burro y vos decís que querés un modelo igual al de Milei", lanzó. Bolsonaro respondió que en la Argentina "la izquierda gobernó durante 20 años y arruinó al país", y más tarde comparó la emisión del PT con la de Cristina Kirchner.
La respuesta de Milei llegó este sábado por la mañana. El mandatario compartió un posteo de Antonio Aracre, ex jefe de asesores de Alberto Fernández y hoy defensor del Gobierno, que incluía un cuadro atribuido a la FAO según el cual los argentinos consumen 46,9 kilos de carne vacuna por persona al año, contra 35,4 kilos en Brasil. Sobre esa base, el Presidente acusó al equipo de campaña de Lula de fabricar "datos falsos" para ensuciar a sus adversarios y cerró su mensaje con un escueto "CIAO!". La mención a la carne de burro remite a una polémica de abril, cuando un carnicero de Trelew, en Chubut, ofreció ese corte a 7.500 pesos el kilo como alternativa a la vacuna.
No es el primer capítulo de la pelea. En los últimos días, Milei ya había tratado a Lula de "zurdo ladrón" tras ver un video en el que defendía el fin de la jornada laboral de seis días por uno de descanso, lo acusó de misógino por una frase sobre las mujeres y las tareas del hogar, y hasta advirtió que esperaba que "el último truco no incluya robarse la elección". Desde Brasilia, la cancillería respondió con un comunicado en el que acusó al argentino de repetir mentiras de quienes "protagonizaron el fallido golpe" y de cometer un acto de "injerencia externa" en el proceso democrático.
El costo diplomático ya está a la vista. Desde agosto, y por primera vez en la historia, Brasil no tiene embajador en Buenos Aires: el gobierno de Lula bajó la representación al nivel de encargado de negocios después de que Milei, de visita en ese país, lo llamara "ladrón" y "corrupto". Se trata del principal socio comercial de la Argentina y de un mercado clave para la industria automotriz, y grandes empresas argentinas con negocios allí miran con atención el resultado del domingo.
La elección del domingo llega con final abierto. En la primera vuelta del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, sacó el 47,03% de los votos contra el 45,16% de Lula, que busca un cuarto mandato no consecutivo, y las encuestas muestran un escenario parejo. Milei no oculta su preferencia: el viernes, durante la cena de la Fundación Faro, dijo que si gana el hijo del ex presidente "vamos a dar un paso más en la construcción de esta internacional de derecha". En la Casa Rosada se entusiasman con un triunfo conservador que cambie el clima regional.
Lo que pase en las urnas marcará el futuro del vínculo. Una victoria de Bolsonaro abriría la puerta a una rápida normalización de la relación y a un alineamiento político inédito entre los dos países más grandes de Sudamérica. Si en cambio Lula consigue la reelección, el Gobierno argentino deberá convivir cuatro años más con un vecino al que su presidente insultó en público reiteradas veces, sin embajador y con el Mercosur como escenario obligado de reencuentro.
Con información de TN, Clarín e Infobae


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