El Real Madrid dio el golpe de la fecha en España: le ganó 2-1 al Barcelona en el Camp Nou con un doblete de Kylian Mbappé y le quitó el invicto en la Liga. El francés abrió el marcador con un gol de rebote en el primer tiempo y, a los 87 minutos, definió ante el arco vacío tras una jugada brillante de Eduardo Camavinga. El clásico, que se vio en todo el mundo, convirtió al Real Madrid en tendencia también en Buenos Aires, donde el duelo español siempre tiene una legión de seguidores.
El resultado sacude la tabla. El Barcelona de Hansi Flick llegaba con nueve victorias en nueve partidos y la posibilidad de estirar a nueve puntos su ventaja sobre el equipo blanco. En cambio, el conjunto que dirige José Mourinho se acercó a tres unidades del liderazgo y quedó a uno del Atlético de Madrid, que marcha segundo. Para los catalanes, que soñaban con ganar sus primeros diez partidos de Liga, fue además la segunda caída en pocos días, después de la derrota ante el PSG en la Champions League, la primera de su temporada.
El primer gol fue casi una carambola. A los 40 minutos, Gerard Martín intentó despejar un pase de Diomandé hacia un costado, pero la pelota pegó en las piernas de Mbappé, que se cubrió y terminó convirtiendo casi sin querer. Antes, el Barcelona había generado peligro con Raphinha y Gordon, y el arquero ucraniano Andriy Lunin respondió con varias atajadas. La acción más insólita del primer tiempo la protagonizó Lamine Yamal, que a los 43 minutos quedó solo frente al arco y la mandó afuera.
En el complemento, el local salió a buscar el empate y lo encontró a los 61 minutos: tras un córner jugado en corto, Pedri filtró un pase y Raphinha sacó un zurdazo que superó a Lunin, para su gol número 13 en la Liga. El Barcelona tuvo luego la chance de darlo vuelta con un cabezazo de Gerard Martín que el arquero merengue sacó sobre la línea. Pero cuando el partido parecía controlado, Jude Bellingham manejó la pelota en tres cuartos, Camavinga, que había ingresado por Bernardo Silva, desbordó con un autopase y la cedió para que Mbappé sellara el 2-1.
Hubo también un duelo con sabor a selección: Marc Cucurella, lateral del Real Madrid, marcó de cerca a Lamine Yamal, su compañero en España, y lo neutralizó durante buena parte del partido, aunque recibió varios reclamos de tarjeta del público local. El árbitro Juan Martínez Munuera, un alicantino de 44 años que ya había dirigido cuatro clásicos, mantuvo un criterio alto para mostrar tarjetas y hasta advirtió a Mourinho por su gesticulación en el banco. Además, el Barcelona perdió por lesión al juvenil Xavi Espart en el primer tiempo y el Real Madrid tuvo que reemplazar a Federico Valverde por una molestia muscular, con el ingreso de Denzel Dumfries.
La imagen final fue la de Mourinho celebrando con el puño cada falta que conseguía Mbappé para hacer correr el reloj en los cinco minutos de adición. El entrenador portugués se llevó así un triunfo de enorme peso en el estadio más hostil para cualquier equipo blanco, en la décima fecha del campeonato. Del lado culé, la derrota abre preguntas sobre la falta de eficacia en ataque y sobre un equipo que, después de un inicio arrollador, encadenó dos traspiés importantes en apenas una semana.
Lo que viene es una Liga mucho más abierta de lo que se pensaba hace apenas unos días. El Barcelona sigue arriba, pero ahora con el Atlético de Madrid y el Real Madrid pisándole los talones, y cada fecha empezará a pesar. Para Mbappé, el doblete en el Camp Nou refuerza su rol de figura excluyente del equipo blanco, mientras que Flick deberá recomponer el ánimo de un plantel que perdió en una semana el invicto y buena parte de su margen.
Con información de Infobae y La Nación
Foto: Infobae


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