El Banco Central de la República Argentina (BCRA) terminó octubre con una cosecha de divisas que no lograba desde mitad de año. Entre todas las ruedas del mes, la autoridad monetaria se quedó con US$1.395 millones en el mercado de cambios, el mejor registro de los últimos tres meses. El último empujón llegó el viernes 30, cuando adquirió otros US$96 millones en una jornada en la que sobraron dólares, y con eso cerró un período que le dio aire a la estrategia oficial de acumular reservas.
Los números muestran un claro cambio de ritmo. En agosto, la entidad que preside Santiago Bausili había sumado US$770 millones y en septiembre apenas US$474 millones, el piso de todo 2026, por lo que octubre prácticamente triplicó al mes anterior. Para encontrar un dato superior hay que volver a julio, cuando las compras llegaron a US$2.163 millones. Con el resultado del mes, el acumulado del año trepó a US$15.963 millones. El viernes, las compras oficiales representaron el 18,5% de los US$519 millones que se negociaron en el segmento de contado, en una rueda en la que la cotización mayorista cedió unos $5.
El repunte tuvo mérito porque el mes no fue tranquilo. El Central venía de encadenar 19 ruedas seguidas con saldo comprador, pero se mantuvo al margen en las tres primeras jornadas de la última semana, golpeadas por la volatilidad que generó la depreciación del real tras la reelección de Lula da Silva en Brasil. En el año, la racha compradora más larga fue de 135 ruedas, entre el 5 de enero y el 27 de julio, y luego hubo tramos de 27 y 13 jornadas consecutivas.
En el mercado leyeron el dato con atención, porque convive con señales menos amables. Las reservas brutas cerraron el viernes en US$48.562 millones, con una baja de US$1.592 millones en un solo día pese a las compras. Según la explicación oficial y de los operadores, la caída respondió a los movimientos de encajes bancarios típicos de fin de mes y a un retroceso de más del 3% en el precio del oro, uno de los activos que integran las tenencias. Fuentes del mercado anticipan que ese stock se recompondría en las primeras ruedas de noviembre. Conviene recordar que las compras son solo una de las variables que mueven ese número: también pesan los pagos de deuda, los depósitos, las cuentas del sector público y la valuación de cada activo.
Aun así, el balance mensual es positivo. Al cierre de septiembre, las reservas sumaban US$46.090 millones, de modo que en octubre crecieron US$2.472 millones, y en lo que va de 2026 acumulan una mejora de US$7.397 millones. El dólar mayorista, en tanto, terminó el mes en torno a $1.534 o $1.537, según la referencia, con un aumento de entre 1,1% y 1,3%, por debajo de la inflación de entre 1,8% y 2% que se espera para octubre.
El volumen comprado también tiene lectura política. Los US$15.963 millones superan en más de 50% la meta implícita de US$10.000 millones del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y quedan cerca de los US$17.000 millones que el Gobierno manejaba como escenario más optimista a fines de 2025. A mediados de septiembre, el ministro de Economía, Luis Caputo, se animó a proyectar que las compras del año podrían acercarse a los US$20.000 millones.
La agenda inmediata pone a prueba ese colchón. El lunes, el Tesoro deberá pagar US$880 millones en intereses por el financiamiento del FMI, y en la City esperan que los dólares salgan de una compra al propio Banco Central. Todo ocurre con el riesgo país en su nivel más alto del año, cerca de los 787 puntos básicos, y con el oficialismo decidido a seguir acumulando divisas para llegar con más espalda a las elecciones presidenciales de 2027.
Con información de Infobae y La Nación.
Foto: Infobae.


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