Los bonos y las acciones argentinas cierran un mes para el olvido. En la última rueda de octubre, el riesgo país que calcula JP Morgan llegó a sumar 36 unidades, hasta los 777 puntos básicos, según las pantallas de Rava, y así superó los 765 que había tocado el lunes tras el balotaje en Brasil. Es el valor más alto de todo 2026. A la vez, los papeles locales en Wall Street caían hasta 6% y el S&P Merval retrocedía con fuerza en la Bolsa porteña, contagiado por un viernes de fuerte aversión al riesgo.
Los números del mes son elocuentes. El indicador escaló unas 170 unidades en octubre, la mayor suba del año, lo que equivale a un alza del 28%, y volvió a quedar por encima de los 700 puntos por primera vez desde octubre de 2025. En lo que va del año ya acumula 206 puntos más que en enero, un 36,1%. Los bonos soberanos terminaron en rojo, con caídas de 4,6% en el AL41D y de 4,2% en el AE38D. En las acciones, el Merval bajaba 2,7%, hasta las 92.013 unidades, y 3,7% medido en dólares.
El contraste con la primera mitad del año es fuerte. Entre abril y junio, las mejoras en las calificaciones crediticias del país habían empujado el riesgo país hacia abajo, hasta tocar los 402 puntos a mediados de julio, el registro más bajo de la gestión de Javier Milei. Desde entonces, la tendencia se dio vuelta: un clima internacional más cauteloso, el freno de la actividad económica y la cercanía de las elecciones presidenciales de 2027 empezaron a alimentar dudas entre los inversores, que ahora piden una sobretasa mayor para comprar deuda argentina.
En el Gobierno sostienen que se trata de un "shock externo" y que los bonos argentinos sufren un castigo extra por el historial de defaults del país. Desde el mercado, el análisis es más matizado. Jerónimo Bardin, de Balanz, admitió que "octubre no fue un mes positivo para la bolsa argentina" y mencionó las presiones inflacionarias globales, la energía cara y las tasas altas, además del impacto de las elecciones en Brasil: el entusiasmo inicial por Flávio Bolsonaro se transformó en una reacción negativa tras el triunfo de Lula da Silva.
Este viernes, el golpe vino también desde afuera. El Nasdaq perdía cerca de 3%, arrastrado por los balances de Amazon e Intel y por el hackeo a Binance, mientras el S&P 500 cedía 1,8% y el Dow Jones 1%. En Estados Unidos se conoció además que el índice de precios PCE subió 0,5% en septiembre y que la economía creció 3,4% anualizado en el tercer trimestre. El petróleo Brent, referencia para la Argentina, trepaba 3% y superaba los US$114 por barril.
Entre los ADR, las mayores bajas eran las de Transportadora de Gas del Sur, Edenor y Telecom, mientras que Globant se movía a contramano con una suba cercana al 7%. En el balance del mes, Edenor perdió 24,6%, Telecom 14% y Grupo Financiero Galicia 13,7%; sólo Globant, Tenaris e Irsa terminaron en verde. En el mercado cambiario, el dólar oficial se vendía a $1.560 en el Banco Nación, su máximo nominal histórico, con el MEP en torno a $1.566 y el contado con liquidación cerca de $1.661.
Para los analistas, el panorama de corto plazo no luce sencillo. Bardin advirtió que los datos flojos de actividad y la falta de catalizadores inmediatos llevaron a exigir una prima de riesgo más alta frente a la incertidumbre electoral de 2027. Con Wall Street sin empuje y Brasil bajo presión, el mercado no ve por ahora un factor local capaz de revertir la tendencia. La atención quedará puesta en los próximos datos de reservas y en las señales que dé el Gobierno para recuperar la confianza de los inversores antes del año electoral.
Con información de La Nación y TN
Foto: TN


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