Tres días después de quedar en la lista negra presidencial, Luis Novaresio eligió responder con una invitación en lugar de un agravio. El conductor abrió este lunes su programa en A24 con un editorial dirigido a Javier Milei, en el que rechazó los insultos y las frases intimidatorias del mandatario y le ofreció sentarse frente a frente para discutir la agenda del país. "Presidente, lo invito formalmente y respetuosamente a este programa. Ahí hay una mesa", planteó mirando a cámara, en un mensaje que en pocas horas se convirtió en uno de los temas más comentados en las redes.
El origen del cruce está en la cena de la Fundación Faro del viernes, horas después de que el juez Marcelo Martínez de Giorgi sobreseyera al Presidente, a Karina Milei y a otros nueve acusados en la causa por la criptomoneda $LIBRA. Allí Milei nombró uno por uno a Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrigues, Natalia Volosin y el propio Novaresio, los trató de "ensobrados" y "mercenarios de la mentira" y remató con la frase que desató el escándalo: los que se tienen que "quemar en la hoguera" son, según dijo, los periodistas a los que acusó de operar en su contra.
En su respuesta, el periodista se apoyó en una aliada inesperada: Patricia Bullrich. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado había dicho el domingo, en diálogo con LN+, que la referencia a la hoguera "cruza un límite" y que "las críticas se contestan con argumentos". "No puedo estar más de acuerdo con lo que dice la senadora", celebró Novaresio, quien distinguió entre "el plano del insulto y la amenaza" y "el plano de la argumentación", y dejó en claro que él solo piensa moverse en el segundo.
La propuesta fue concreta. "Discutamos de las privatizaciones, discutamos del tema de discapacidad, discutamos del presupuesto, discutamos de lo que haya que discutir", enumeró, y aclaró que no tiene ningún vínculo personal con el mandatario. "Usted es el principal servidor público de la Nación. Yo soy apenas un cronista", lanzó. También advirtió que, si los insultos y amenazas configuran un delito, serán "los fiscales de oficio" quienes deberán intervenir, porque "el sistema republicano funciona", y pidió que el debate se dé con "argumentos y no adjetivos".
El conductor explicó por qué no devolvió los golpes con una reflexión atribuida a la escultora Lola Mora sobre no rebajarse al insulto ni a la maledicencia. Defendió que informar sobre una investigación judicial, una denuncia o un sobreseimiento "no constituye una calumnia" sino parte del oficio, y apuntó contra quienes aplaudieron al Presidente en la cena: "Los obsecuentes son los primeros traidores. Los que aplauden hoy están prestos a aplaudir al próximo". Además, leyó el respaldo de su compañero Eduardo Feinmann, quien sostuvo que "al poder se lo controla, no se lo adula".
La reacción de Novaresio llegó en medio de una ola de rechazos que sigue creciendo. Este mismo lunes, el Club Político Argentino difundió un pronunciamiento bajo el lema "La democracia no necesita hogueras" y advirtió que en la historia argentina "la violencia verbal ha precedido a la violencia física". Antes ya se habían expresado ADEPA, FOPEA, el CELS y la Academia Nacional de Periodismo. En las redes, en cambio, la palabra "tibio" se hizo tendencia entre quienes esperaban una respuesta más dura del periodista rosarino.
Hasta el momento no se conoció ninguna respuesta de Milei ni de la Casa Rosada al convite. Según remarcó el conductor, la invitación queda abierta para ir al estudio o dar una entrevista por la noche, cuando el Presidente lo considere oportuno. Mientras tanto, el debate sobre los límites del discurso presidencial suma voces dentro del propio oficialismo, y la pregunta que flota en el ambiente es si alguna vez esa mesa de A24 tendrá al jefe de Estado sentado del otro lado.
Con información de Primicias Ya/A24 y Clarín
Foto: A24


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