La Argentina está a un paso de una marca que hasta hace poco parecía lejana. La producción de petróleo alcanzó en septiembre un récord histórico de 973.700 barriles diarios, con una suba mensual del 3,2% y un salto interanual del 15,5%, según los datos de la Secretaría de Energía. Así, el país quedó a solo 26.300 barriles del umbral del millón, y el motor indiscutido de ese crecimiento tiene nombre propio: Vaca Muerta, la formación no convencional que se extiende principalmente en Neuquén.
El peso del yacimiento neuquino es cada vez mayor. En septiembre aportó 698.500 barriles diarios, también un récord, equivalente al 71,7% de toda la producción nacional, cuando un año atrás esa proporción rondaba el 64%. Las etapas de fractura, un indicador que anticipa la producción futura, sumaron 22.484 entre enero y septiembre, un 18,4% más que en el mismo período de 2025. En gas, la formación ya explica el 60% de la extracción del país, con 86 de los 143,1 millones de metros cúbicos diarios que se produjeron el mes pasado.
El impacto ya se ve en el comercio exterior. Según el Indec, los aceites crudos de petróleo encabezaron en septiembre el ranking de productos exportados, con ventas por 1127 millones de dólares, el 11,2% del total, y desplazaron a la soja y al maíz. El superávit comercial energético acumuló 9427 millones de dólares entre enero y septiembre, más de un 20% por encima de todo lo generado en 2025, y solo en septiembre explicó el 53% del saldo positivo de toda la balanza comercial.
Parte de ese salto tiene una explicación geopolítica. El cierre parcial del estrecho de Ormuz, tras la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán, obligó a refinadores asiáticos a buscar proveedores alternativos. Tailandia se convirtió en el tercer comprador de crudo argentino del año, y mercados como Singapur, Malasia y Vietnam, que no habían comprado en 2025, concentraron operaciones por cerca de 900 millones de dólares. A eso se suma el precio internacional: el barril de Brent superó los 114 dólares en medio de la tensión en Medio Oriente.
La velocidad del crecimiento sorprendió incluso a los especialistas. Un informe de Deloitte ubicaba el millón de barriles recién en 2027, mientras que el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas y la Agencia Internacional de Energía lo situaban en 2028. Hoy, consultoras como Montamat & Asociados proyectan alcanzarlo en el último trimestre de este año. El CEO de YPF, Horacio Marín, fue más lejos durante la exposición Argentina Oil & Gas en Neuquén: "Veo posible llegar a 1.500.000 barriles diarios o 1.700.000 y más también".
La Bolsa de Comercio de Rosario aportó otra perspectiva. Según su informe, entre enero y septiembre la extracción promedió unos 906.000 barriles diarios, un 16,3% más que en 2025, y el volumen acumulado de 39,3 millones de metros cúbicos es "una marca no vista desde al menos 1999". La Cuenca Neuquina concentró el 78,3% de la producción nacional, seguida por el Golfo San Jorge con el 18,8%, y los economistas de la entidad estiman que terminará el año con una extracción casi cuatro veces mayor que la de una década atrás.
La pieza que falta es la infraestructura para sacar el crudo. El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, que unirá Neuquén con la terminal de Punta Colorada en Río Negro, completó sus 437 kilómetros de cañería y entró en la etapa de pruebas. Arrancará a comienzos de 2027 con 180.000 barriles diarios, podría llegar a 550.000 en el tercer trimestre de ese año y tendría un techo cercano a 700.000 desde 2028. Las proyecciones oficiales hablan de un superávit energético de 13.000 millones de dólares en 2027 y de 38.000 millones en 2029, cuando se sumen las primeras exportaciones de gas natural licuado.
Con información de Infobae y TN.


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