Viajar en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) vuelve a costar más desde este domingo 1° de noviembre. Los boletos de colectivos y subtes, junto con los peajes de las autopistas porteñas, aplican un nuevo ajuste cercano al 4%, en línea con los esquemas de actualización automática que rigen en la Ciudad de Buenos Aires y en la Provincia de Buenos Aires. El aumento abre un mes cargado de subas, que también alcanzan a la luz, el gas, las prepagas, los colegios privados y los alquileres.
Los nuevos valores ya rigen. En las 27 líneas de colectivos que dependen de la Ciudad, el boleto mínimo, para recorridos de hasta tres kilómetros con la tarjeta SUBE registrada, pasa a $956,38, y el tramo de tres a seis kilómetros queda en $1.062,70; sin registrar, el mínimo trepa a $1.520,64. En las líneas bonaerenses los precios son más altos: $1.263,69 el mínimo y $1.421,65 el segundo tramo con tarjeta registrada, mientras que quien viaje con una SUBE anónima pagará $2.524,95. El subte pasa de $1.817 a $1.887,86 por viaje, y $2.624,03 sin registro; el Premetro queda en $660,75.
La lógica detrás del ajuste es la fórmula que aplican ambas jurisdicciones: cada mes toman la inflación del período anterior y le suman dos puntos porcentuales. Como el INDEC informó un 1,9% para septiembre, el incremento se ubica alrededor del 3,9%. El mismo mecanismo se usa para los peajes porteños, que también suben: en las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno, un auto liviano pagará cerca de $4.900 en horario normal y cerca de $7.000 en hora pico, y en la Autopista Illia la tarifa supera los $2.000 fuera del horario pico.
Distinto es el caso de las 104 líneas que dependen del Estado nacional y unen la Capital con el conurbano. Según publicó Clarín, la Secretaría de Transporte acordó con las cámaras empresarias CETUBA, CEAP y AAETA un aumento de los subsidios para no trasladar nuevas subas al pasaje, con el objetivo de evitar que el encarecimiento del transporte siga reduciendo la cantidad de usuarios. En todas las jurisdicciones se mantiene la diferencia entre la tarjeta registrada y la anónima, por lo que registrar la SUBE, un trámite gratuito, sigue siendo la forma más simple de ahorrar.
El transporte no viene solo. Las boletas de electricidad, con los cuadros tarifarios que el Gobierno oficializó el viernes, suben 3,18% para los clientes de Edenor y 2,94% para los de Edesur. En gas, Metrogas aplica 2,95% en la Ciudad y 3,65% en el conurbano, y Naturgy BAN, 2,96%. Los hogares con subsidio conservan el tope de 200 kWh mensuales de consumo bonificado en luz y una bonificación extra del 25% en noviembre, mientras que en gas los usuarios del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados mantienen un descuento general del 50%.
La salud privada también se encarece. Las prepagas aplicarán aumentos de entre 1,7% y 2,95% según la empresa y el plan: Medicus subirá 2,95%, Sancor Salud hasta 2,88%, Omint hasta 2,75%, Swiss Medical 2,3% y Galeno 2,2%. Las compañías argumentan que sus costos, como insumos, honorarios y alquileres, crecen por encima del índice general. Los colegios privados con subvención estatal en territorio bonaerense podrán aumentar hasta 3% este mes y otro 3% en diciembre, mientras que en la Ciudad la suba promedio será de 2,7%.
Para los inquilinos, el impacto depende del contrato. Los acuerdos firmados bajo la antigua Ley de Alquileres, que se actualizan por el Índice de Contratos de Locación (ICL), tendrán un ajuste del 37,11% interanual, mientras que los posteriores a la derogación siguen el mecanismo pactado entre las partes. Con varios de estos aumentos por encima del último dato de inflación, el bolsillo de los usuarios del AMBA volverá a quedar bajo presión durante noviembre, y cada familia deberá revisar con lupa sus gastos fijos para medir cuánto más le cuesta sostener la rutina de todos los días.
Con información de Infobae y Clarín.
Foto: Infobae.


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