Foto: TN (Agustina Ribó)
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona entró en su última semana y los acusados empezaron a jugar sus cartas finales. Este martes, ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, alegaron los defensores del psicólogo Carlos Díaz y de la psiquiatra Agustina Cosachov, que pidieron la absolución de sus clientes. Con argumentos muy distintos, ambos intentaron despegarlos de la responsabilidad por la muerte del ídolo, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 en una casa del barrio San Andrés, en Tigre, donde cursaba una internación domiciliaria.
La jornada arrancó con Luciano Zorrilla, del equipo que encabeza Diego Olmedo. “Nunca debió estar sentado aquí en el banquillo de los acusados”, sostuvo sobre Díaz, y planteó que el dolor por la muerte del Diez no puede confundirse con la responsabilidad penal: “El dolor merece respeto, pero la justicia exige pruebas”. Luego remató con una pregunta al tribunal: si el fallecido hubiera sido una persona desconocida, ¿estaría su cliente en el banquillo? “La respuesta es que no”, se contestó, y cerró con una fórmula clásica: “Si hay duda, no hay condena”.
Para entender el peso de la jornada hay que recordar qué se le imputa a cada uno. La fiscalía, representada por Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, acusó a Díaz de homicidio culposo por invadir competencias médicas, sugerir que los enfermeros se limitaran a dar la medicación y aislar al paciente de su familia. A Cosachov, en cambio, la acusa de homicidio simple con dolo eventual, igual que al neurocirujano Leopoldo Luque y a la coordinadora Nancy Forlini. Para la psiquiatra se pidieron penas de entre 8 y 12 años, y para Luque y Forlini, de entre 10 y 16.
Olmedo tomó la posta con un tono más combativo. “Acá hay que juzgar con las pruebas en la mano, y no con lo que se diga en Instagram”, disparó, en alusión a la pelea pública entre Dalma y Gianinna Maradona con su hermana Jana, cuyo abogado pidió absolver al psicólogo. “No hay una sola prueba de que Díaz haya prescrito medicación”, insistió, y recordó que la autopsia no detectó alcohol ni drogas. También minimizó los mensajes despectivos de su cliente sobre las hijas del astro: “Nadie va preso por bocón”. Mientras hablaba, Gianinna escribió en sus redes: “Qué asco”.
Después de un cuarto intermedio fue el turno de Vadim Mischanchuk, defensor de Cosachov, que eligió un blanco claro: la prepaga Swiss Medical. Según su planteo, la empresa quiso “sacarse de encima” al paciente de la clínica de Olivos, donde había sido operado de un hematoma subdural, y eso empujó la internación en casa. “Acá hubo gente que se lavó las manos”, lanzó. Además, desestimó las hojas de enfermería como poco fiables, rescató como prueba un chat grupal llamado “Tigre” y aseguró que su clienta “fue obsesiva” con la historia clínica y que “nunca pateó la pelota afuera”.
Las acusaciones tampoco hablan con una sola voz, algo que las defensas aprovechan. Para Díaz, dos querellas se alinearon con la fiscalía, que pidió cinco años de prisión y diez de inhabilitación, mientras que Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna, reclamó una condena por homicidio con dolo eventual. En cambio, los representantes de Jana y de las hermanas Ana, Rita y Norma Maradona pidieron su absolución. El único imputado sin pedidos de condena es el clínico Pedro Di Spagna, para quien la fiscalía y todas las querellas solicitaron la absolución.
El cronograma marca que este miércoles alegarán las defensas de Luque, a cargo de Francisco Oneto y Roberto Rallin, y de Forlini, con Nicolás D’Albora y Agustín Varela, los dos acusados que enfrentan los pedidos de pena más altos. El jueves cerrarán los abogados del enfermero Ricardo Almirón y de su jefe, Mariano Perroni, acusados de homicidio culposo. Con esas exposiciones terminará la ronda de alegatos y el tribunal quedará en condiciones de fijar la fecha del veredicto, el momento que la familia y millones de hinchas esperan desde hace casi seis años.
Con información de TN e Infobae


No hay comentarios
Publicar un comentario