Se terminó la maldición. Tomás Etcheverry le ganó por primera vez en su carrera a un jugador del Top 10 y lo hizo en un escenario de lujo: el Masters 1000 de París. El platense, 31° del ranking, derrotó al australiano Alex de Miñaur, noveno del mundo, por 7-6 (2) y 6-3 en la segunda ronda, y se metió en los octavos de final del último torneo de esa categoría de la temporada.
El dato que le da dimensión a la victoria es estadístico: el argentino había perdido los 20 partidos anteriores que jugó ante miembros de la élite, cuatro de ellos en este mismo año. Esta vez no hubo tropiezo. Con casi dos horas de juego, cuatro aces, ninguna doble falta y un 76% de primeros servicios, Etcheverry ganó el 71% de los puntos con el primer saque y sostuvo la presión en los momentos clave. Con este resultado trepa al puesto 29 del ranking en vivo, a cuatro lugares de su mejor marca histórica.
El partido no arrancó fácil. De Miñaur golpeó primero desde la devolución, se puso 3-1 arriba y tuvo chances de estirar la ventaja. El argentino recuperó el quiebre, emparejó el set y, cuando el australiano volvió a tener chances de quiebre con el marcador 5-5 y hasta dispuso de dos set points, el argentino resistió con aplomo y sin perder la calma. En el tie-break mostró su mejor tenis: lo dominó de punta a punta y lo cerró 7-2. En el segundo set, la derecha del platense hizo la diferencia; quebró para el 4-2 y ya no aflojó.
"Fue un partido durísimo. Por detalles se definió, por una o dos bolas", explicó Etcheverry en diálogo con ESPN en la La Défense Arena, la sede del torneo desde 2025. "Jugué bien de todos lados, saqué muy bien. Me encanta jugar en París, es una de mis ciudades favoritas", agregó. También dejó una reflexión sobre el nivel del circuito: "Hay que estar bien atento y seguir enfocado pase lo que pase porque bajás un poquito y perdiste".
El golpe también tiene impacto en la pelea por el ATP Finals de Turín. De Miñaur, que la semana pasada había llegado a la final de Viena y cayó ante Carlos Alcaraz, buscaba sumar puntos para meterse entre los ocho mejores de la Carrera y ahora complicó sus chances. Para el argentino, en cambio, el triunfo llega en el momento justo: había arribado a Francia con cinco eliminaciones consecutivas en primera ronda y en el debut ya había superado a Andrey Rublev en casi tres horas, por 6-4, 6-7 (4) y 7-6 (3). Fue su primera alegría tras casi dos meses sin ganar partidos en el circuito, una racha que había empezado a generar dudas sobre su presente.
La jornada tuvo además una sorpresa mayúscula que cambió el cuadro. El australiano Rinky Hijikata, 83° del mundo y proveniente de la clasificación, eliminó a Novak Djokovic por 2-6, 6-3 y 6-3. El serbio, siete veces campeón en París, no alcanzó los cuartos de final de ningún Masters 1000 en todo el año por primera vez desde 2005. Así, el rival de Etcheverry en octavos será Hijikata, a quien ya le ganó en el único antecedente, en Hangzhou 2025. "Estadísticamente, Novak es el mejor jugador de todos los tiempos", había dicho el australiano antes del partido, sin imaginar que horas más tarde lo dejaría afuera.
Lo que viene es una oportunidad que el platense no quiere dejar pasar. Con 27 años y un 2026 que ya incluye su primer título grande, el ATP 500 de Río de Janeiro conquistado en febrero ante Alejandro Tabilo, Etcheverry se consolida como el segundo argentino del ranking. Si supera a Hijikata, estará en cuartos de final de un torneo que reparte más de seis millones de euros en premios y podría acercarse a su mejor clasificación histórica antes de cerrar la temporada.
Con información de Infobae y La Nación.


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