Luciano Castro, más íntimo que nunca: "Sabrina dejó todo por mí, no tengo más nada que decir, tengo que devolver"
Se abrió como nunca, mostró su verdadera personalidad y hasta se emocionó en vivo. Luciano Castro charló largamente con Florencia Peña y Mariano Iúdica de su romance con Sabrina Rojas , el bebé que están esperando, la relación con su hijo mayor, su familia y su carrera…
SU RELACIÓN CON SABRINA ROJAS Y EL BEBÉ EN CAMINO -"Ya sé qué vamos a tener (la actriz está embarazada de casi 5 meses) pero no lo voy a decir. No es un tema menor, no lo hablé con mi mujer, así que no lo voy a decir".-"Es una genia Sabrina. Ella dejó todo por mí, no tengo más nada que decir, tengo que devolver. No soy romántico, eh. Me conoce de memoria y no me reclama. Por eso es mi compañera. Un chiste de Sabri en un asado es: 'Yo nunca vi al galán en mi casa'. Cuando hablo de más, cállenme, ya dije dos cosas que no tenía que decir".SU ROL DE PADRE-"Lo más difícil creo que ya lo pasé, que es ser padre separado. Vivo momentos que no puedo creer vivirlos, momentos con él (Mateo, de 10 años), el boxeo... El es enfermo de los deporte, es fanático de (Juan Román) Riquelme, entonces está en terapia ahora, está destrozado (risas). Aparte me dijo: 'Papá, ¿vuelve Riquelme a Boca?' y yo le dije que sí. ¡No pego una!".-"Lo que más me importa es que sea buen pibe. No soy permisivo, soy muy generoso. Me pongo la gorra 10 minutos y le hago entender que son necesarios. Somos muy cómplices. Está desesperado por el bebé. Es grande ya, así que no lo vive como compentencia, siente que ayuda desde otro lugar. Es un momento especial para toda la familia. El siente que me va a ayudar mucho, cuando estas criaturas vayan a bailar, yo voy a tener 94 (risas)".-"Yo le explico, tengo charlas con gente que hasta son crueles, pero sé que le van a garpar a Mateo en el futuro, porque a mí me ayudaron. A mi viejo le pasó lo mismo cuando le decían '¿¡cómo le decís eso a tu hijo!?'.-"Trato de no venderle un castillo de cristal y que cuando vaya a un boliche, le peguen un bife y no se ponga a llorar. Tiene calle. La palabra códigos venció, la tienen los chorros. A mi hijo le enseño el respeto y los valores. Esto no lo leí en ningún manual, ni me lo contó nadie. No fui marginal, pero la gente con la que me vinculé me enseñó".-"Mi hijo es muy callejero, es muy bueno haciendo graffittis, es atorrante. Yo le enseño el respeto y los valores. El marido de la madre es un 11, la madre es un 11, no le falta gente con sentido común. Siento que hay cosas que los padres tienen que decirle a los hijos".(ciudad.com)
SU RELACIÓN CON SABRINA ROJAS Y EL BEBÉ EN CAMINO -"Ya sé qué vamos a tener (la actriz está embarazada de casi 5 meses) pero no lo voy a decir. No es un tema menor, no lo hablé con mi mujer, así que no lo voy a decir".-"Es una genia Sabrina. Ella dejó todo por mí, no tengo más nada que decir, tengo que devolver. No soy romántico, eh. Me conoce de memoria y no me reclama. Por eso es mi compañera. Un chiste de Sabri en un asado es: 'Yo nunca vi al galán en mi casa'. Cuando hablo de más, cállenme, ya dije dos cosas que no tenía que decir".SU ROL DE PADRE-"Lo más difícil creo que ya lo pasé, que es ser padre separado. Vivo momentos que no puedo creer vivirlos, momentos con él (Mateo, de 10 años), el boxeo... El es enfermo de los deporte, es fanático de (Juan Román) Riquelme, entonces está en terapia ahora, está destrozado (risas). Aparte me dijo: 'Papá, ¿vuelve Riquelme a Boca?' y yo le dije que sí. ¡No pego una!".-"Lo que más me importa es que sea buen pibe. No soy permisivo, soy muy generoso. Me pongo la gorra 10 minutos y le hago entender que son necesarios. Somos muy cómplices. Está desesperado por el bebé. Es grande ya, así que no lo vive como compentencia, siente que ayuda desde otro lugar. Es un momento especial para toda la familia. El siente que me va a ayudar mucho, cuando estas criaturas vayan a bailar, yo voy a tener 94 (risas)".-"Yo le explico, tengo charlas con gente que hasta son crueles, pero sé que le van a garpar a Mateo en el futuro, porque a mí me ayudaron. A mi viejo le pasó lo mismo cuando le decían '¿¡cómo le decís eso a tu hijo!?'.-"Trato de no venderle un castillo de cristal y que cuando vaya a un boliche, le peguen un bife y no se ponga a llorar. Tiene calle. La palabra códigos venció, la tienen los chorros. A mi hijo le enseño el respeto y los valores. Esto no lo leí en ningún manual, ni me lo contó nadie. No fui marginal, pero la gente con la que me vinculé me enseñó".-"Mi hijo es muy callejero, es muy bueno haciendo graffittis, es atorrante. Yo le enseño el respeto y los valores. El marido de la madre es un 11, la madre es un 11, no le falta gente con sentido común. Siento que hay cosas que los padres tienen que decirle a los hijos".(ciudad.com)

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