Foto: Infobae
La alegría por la goleada en Córdoba duró poco en River. Los estudios médicos realizados este lunes confirmaron que Fausto Vera sufrió un desgarro en el isquiotibial derecho durante el triunfo ante Belgrano en el estadio Mario Alberto Kempes. El mediocampista necesitará alrededor de tres semanas de recuperación, un plazo que lo deja afuera del Superclásico ante Boca en La Bombonera, programado para dentro de dos semanas, y le complica a Leonardo Ponzio el armado del equipo en el cierre del Torneo Clausura.
La lesión llegó casi sin tiempo de juego. Vera, de 26 años, ingresó a los 68 minutos en reemplazo de Tobías Andrada y apenas estuvo unos 15 minutos en cancha. Tras una aceleración en la mitad de la cancha, tocó la pelota hacia un costado, se agarró de inmediato la parte posterior del muslo y se tiró al césped para pedir el cambio. En su lugar entró Juan Cruz Meza. La resonancia ratificó lo que se temía: una lesión muscular que lo margina de los compromisos ante Racing en el Monumental y ante Boca.
El volante venía siendo una pieza fija en el ciclo interino de Ponzio: había sido titular en los seis partidos anteriores y en Córdoba arrancó en el banco solo por una cuestión de dosificación de cargas, en un encuentro en el que Aníbal Moreno recuperó su lugar entre los once. “Veníamos de jugar sábado y miércoles y necesitábamos frescura. Iban a tener oportunidades todos, pero algunos iban a tener que esperar. Justo Fausto entró y tuvo una lesión”, lamentó el entrenador en la conferencia posterior al partido.
Para el futbolista, el golpe tiene además un sabor amargo y repetido. En la previa del Superclásico del Torneo Apertura, jugado en el Monumental y ganado por Boca con un gol de Leandro Paredes, el exjugador de Argentinos Juniors también se había quedado afuera, en aquella ocasión por un esguince de rodilla sufrido ante Carabobo. Así, todavía no pudo disputar un clásico frente al eterno rival con la camiseta millonaria, y otra vez será Meza el principal candidato a ocupar su lugar.
En lo colectivo, la baja llega en el peor momento. River necesita sumar todo lo posible en las tres fechas que restan de la fase regular para mejorar su posición en la tabla anual y pelear por un lugar en la Copa Libertadores 2027. Una derrota o una seguidilla de empates podría dejarlo lejos de los equipos que tiene adelante. Incluso hay combinaciones que dependen de terceros: si el campeón del Clausura ya está clasificado por la tabla acumulada, o si Boca gana la Copa Sudamericana o la Copa Argentina, podrían liberarse cupos. La goleada en Córdoba había dado aire en esa pelea, pero perder a uno de los volantes centrales más utilizados le quita una pieza clave justo cuando sube la exigencia.
La lesión también agrega incertidumbre sobre el futuro del mediocampista en el club. Vera juega a préstamo desde Atlético Mineiro, su contrato vence en diciembre y River deberá decidir antes de fin de año si ejecuta la opción de compra, fijada en 4 millones de dólares. La dirigencia evaluará esa inversión en función del rendimiento, del estado físico del jugador y de las prioridades presupuestarias del próximo ciclo, una ecuación que el desgarro vuelve todavía más compleja.
Con el diagnóstico confirmado, el cuerpo técnico deberá buscar alternativas para el mediocampo en un cierre exigente, con dos clásicos y un rival que pelea en la parte baja de la tabla: primero Racing en Núñez, después la visita a Boca y, para cerrar, Aldosivi en Mar del Plata. En TN señalan que Vera podría llegar con lo justo a esa última fecha, mientras que en Infobae lo dan afuera de toda la fase regular. Lo seguro es que Ponzio deberá rearmar la mitad de la cancha sin uno de sus hombres de mayor confianza justo en el tramo decisivo.
Con información de Infobae y TN


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