Foto: Infobae (Reuters)
Juan Martín del Potro tiene una nueva chance de entrar en la historia grande del tenis. El tandilense fue nominado otra vez al Salón de la Fama Internacional del Tenis, la institución con sede en Newport, Rhode Island, y competirá por un lugar en la Clase 2027. Si lo consigue, se convertirá en el tercer argentino en recibir esa distinción, después de Guillermo Vilas, que ingresó en 1991, y de Gabriela Sabatini, consagrada en 2006. El propio organismo confirmó que volvió a incluir al extenista dentro del proceso de selección de este año.
La postulación tiene sabor a revancha. Del Potro ya había sido candidato para la Clase 2026, pero en aquella votación no reunió los apoyos necesarios y el único jugador distinguido fue el suizo Roger Federer. Ahora el ex número tres del mundo vuelve a quedar bajo la lupa de los electores, en una instancia que vuelve a poner en valor una carrera marcada por títulos resonantes, medallas olímpicas y noches inolvidables con la camiseta argentina.
El gran argumento de su candidatura es el US Open de 2009, el único Grand Slam de su trayectoria. En aquel torneo superó a Rafael Nadal en semifinales y a Federer en la final, una hazaña que el propio Salón de la Fama destacó en su presentación oficial. A eso se suman 22 títulos en el circuito de la ATP, entre ellos el de Indian Wells en 2018, y el tercer puesto del ranking mundial como su mejor ubicación. La consagración en Nueva York fue el punto más alto de su recorrido, aunque no el único argumento que sostiene esta nueva nominación.
Los Juegos Olímpicos también ocupan un lugar central en su currículum. Del Potro se colgó la medalla de bronce en Londres 2012 y la de plata en Río de Janeiro 2016, en una de las campañas más emotivas del deporte argentino. Ese mismo año fue pieza decisiva en la conquista de la Copa Davis, la primera en la historia del país en el torneo por equipos, un título que el tenis nacional había perseguido durante décadas y que terminó de convertirlo en ídolo.
La pelea no será sencilla, porque la lista incluye a otras tres leyendas. La australiana Ash Barty, ex número uno del mundo, ganó tres títulos de Grand Slam en singles (Roland Garros 2019, Wimbledon 2021 y el Abierto de Australia 2022) y además el de dobles en París en 2017. La rusa Svetlana Kuznetsova, que llegó a ser número dos, se impuso en el US Open 2004 y en Roland Garros 2009. Completa la nómina el japonés Shingo Kunieda, figura del tenis en silla de ruedas, con 28 títulos de Grand Slam en singles y cuatro oros paralímpicos.
El sistema de elección combina dos instancias. Por un lado, un panel de 140 especialistas, entre periodistas, historiadores y miembros del propio Salón de la Fama, emitirá su voto. Por el otro, los fanáticos pueden participar a través del sitio oficial de la institución hasta el domingo 25 de octubre. Los tres candidatos más votados por el público sumarán puntos porcentuales adicionales a su resultado, aunque ese apoyo no alcanza por sí solo: para ser elegido, cada postulante debe reunir al menos el 75% de aprobación al combinar ambas evaluaciones.
Por eso, el respaldo de los hinchas argentinos puede ser clave en los próximos días. El International Tennis Hall of Fame prevé dar a conocer a los elegidos durante noviembre, mientras que la presentación formal de la Clase 2027 y las fechas de la ceremonia de inducción, prevista para el año próximo, se anunciarían hacia fines de diciembre. Entonces se sabrá si la Torre de Tandil logra el reconocimiento que le falta a una carrera que dejó una huella profunda en el tenis argentino y mundial, y que lo ubicaría junto a Vilas y Sabatini en el lugar reservado para los más grandes.
Con información de Infobae y TN


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